
Poder visitar la tumbra de Jim Morrison, el carismático líder de The Doors, en el cementerio parisino de Pere Lachaise ha sido cumplir un sueño. Es acojonante (y perdón por la expresión) las sensaciones que he podido experimentar en este lugar, donde además están las tumbas de personajes como Oscar Wilde o Maria Callas, entre otros.La arquitectura, la paz, el silencio o el respeto que rezuma este enclave es impresionante. En cuanto a la tumba de Morrison, la verdad es que llega a decepcionar, ya que te esperas una especie de mausoleo y te encuentras una pequeña tumba, escondida y casi rota, aunque con muchos mensajes, recuerdos y cualquier clase de objetos de fans y admiradores. Mientras tanto sonaban en mi cabeza los acordes de "The End", en el que fue el último día en tierras galas. Más cosas en breve.............
